Blog

Conoce a Rubén un caso de éxito

¡Estamos felices! ¿Sabes por qué? Porque un pequeño amigo nuestro está hoy trabajando con muchas ganas por su vida y por su salud. Se llama Rubén y es de Oaxaca.

Acompáñanos al albergue de Sinaloa donde se encuentra y descubre cómo, gracias a la prueba de Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI), pudimos detectar a tiempo sus problemas de neurodesarrollo… y encontrar alternativas de solución.

24
Abr

Mensaje de Mane de la Parra

mane

Embajador de Un Kilo de Ayuda

Si algo puedo hacer para difundir la importancia del desarrollo infantil temprano y de la buena alimentación en los primeros años de vida, lo haré. ¡Aquí estoy, orgulloso y honrado de ser embajador de una propuesta que puede cambiar para bien la vida de muchas personas!

¡Cuenten conmigo, amigos de Un Kilo de Ayuda!

La buena alimentación nada tiene que ver con la cantidad sino con la calidad, y en eso está trabajando Un Kilo de Ayuda: en garantizar la ingesta óptima de nutrientes en un mayor número de niñas y niños (hierro, zinc, calcio, selenio, luteína, vitamina A, vitamina B6, etcétera). Sólo así podemos, entonces, pasar al tema de la educación, que comienza en la estimulación temprana (física y mental) y termina cuando se vislumbra ya cercano el puente que da a la pubertad (y ahí comienza una nueva historia, igualmente hermosa e importante).

Aquí estoy, repito, listo para dar todos los kilos de ayuda que sean necesarios.

24
Abr

Invertir en la Primera Infancia

lancet

Lanzamiento en México, Serie The Lancet sobre Desarrollo Infantil Temprano

Aproximadamente, el 43% de las niñas y los niños menores de cinco años vive en países de ingresos bajos y medios. Hoy, a causa de la pobreza, esta población infantil corre el riesgo de desarrollarse inadecuadamente, reveló la prestigiosa revista médica The Lancet en su nueva serie de investigaciones titulada Apoyando el desarrollo en la primera infancia: de la ciencia a la aplicación a gran escala.

The Lancet estima que los programas que promueven una atención integral a la infancia en materia de salud, nutrición, crianza sana, seguridad y prevención de maltrato en todas sus formas, así como estimulación y aprendizaje, podrían costar menos de un dólar por año por niño o niña, utilizando los servicios ya existentes.

La falta de acceso a estos programas de atención integral, incrementa la posibilidad de que las niñas y los niños se conviertan en adultos que ganarán una cuarta parte menos del ingreso que recibirían si se hubieran beneficiado de la atención integral durante la primera infancia.

Desde el punto de vista del desarrollo de los países, esto representa una pérdida de hasta el doble de su gasto actual en PIB, en materia de educación y salud. Por lo tanto, un mal comienzo en la vida de las niñas y los niños tendría un impacto negativo no sólo en sus vidas sino también en la de toda la sociedad.

La Serie The Lancet sirve como guía a los países, pues documenta y comparte lecciones aprendidas de programas nacionales efectivos en el Desarrollo Integral de la Primera Infancia. Esta información permite demostrar a los gobiernos y tomadores de decisión la conveniencia de invertir en la primera infancia para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, con ello, contribuir a mejorar las condiciones de cada nación.

La presentación de The Lancet se lleva a cabo en un momento histórico para México: gracias a la conformación del Sistema Integral de Protección Infantil, se ha integrado una Comisión Permanente para el Desarrollo Infantil Temprano, coordinada por la Secretaría de Salud, misma que tiene la oportunidad de aplicar los hallazgos de esta serie en la política pública nacional, para avanzar en el pleno desarrollo de los 10.5 millones de niñas y niños de 0 a 5 años de edad que viven en nuestro país.

Para consultar más información acerca de la serie The Lancet da clic aquí: http://eventos.unkilodeayuda.org.mx/LanzamientoLancetDIT/

24
Abr

Estimulación Temprana

estimulacion

La Estimulación Temprana comprende actividades de contacto o juego que los padres o cuidadores propician con su bebé para que se desarrolle adecuadamente.

El desarrollo cerebral comienza poco después de la concepción. Al nacer, existen casi cien mil millones de células cerebrales (neuronas) que aún no están conectadas en circuitos. La madurez cerebral se alcanza cuando las conexiones neuronales forman redes complejas. Esta plasticidad cerebral se observa en los primeros años de vida y es en esta etapa donde la estimulación temprana ayuda al niño a potenciar de manera integral todas sus capacidades motoras, psíquicas, intelectuales, sociales y sensoriales, a través de ejercicios y juegos que proporcionan estímulos visuales, auditivos y táctiles que están encaminados a distintas áreas del desarrollo, como el lenguaje, la estimulación multisensorial, el movimiento corporal, la estimulación identidad-autonomía y la estimulación social-emocional.

Los niños y las niñas de Latinoamérica y el Caribe tienen retrasos en áreas críticas del desarrollo, como el lenguaje y las capacidades cognitivas. Esto se explica en parte porque no reciben la estimulación requerida para asegurar su desarrollo adecuado. La pobreza es un determinante del número de palabras que un niño conoce, hecho que provoca un mal comienzo desde el ingreso a la escuela.

La inversión del gobierno en un programa de primera infancia bien elaborado, puede tener un enorme impacto en el desarrollo, especialmente de los más pobres. Invertir más en este ámbito genera los retornos más altos de las inversiones cuando se busca mejorar las primeras interacciones con calidad y calidez entre los niños y los adultos, ya sean padres, maestros o cuidadores.

La familia es el factor que más incide en el bienestar de los niños. Hablar y jugar con ellos (o no hacerlo), leerles o contarles historias (o no hacerlo), son acciones u omisiones que determinan cuánta estimulación reciben.

La escolaridad de la madre es también un factor determinante. Por ejemplo, los hijos de madres que terminaron la secundaria, tienen más del 20% de probabilidades de que ellas les lean un libro, en comparación con los niños cuyas madres no terminaron la primaria.

En México, sólo el 34.9% de los hogares tiene al menos tres libros infantiles, y seis de cada diez niños menores de cinco años asisten a un programa de estimulación temprana. La promoción del aprendizaje y la preparación para la escuela es una actividad propia de las madres, en comparación a la pobre participación de los padres (61.9% vs. 14.4%). Los padres de los hogares más pobres invierten menos en sus hijos.

Las intervenciones de estimulación cognitiva que fomentan el juego entre padres e hijos, proporcionan oportunidades para el desarrollo del vocabulario en los dos primeros años de vida. Es fundamental propiciar un ambiente seguro y amoroso para promover el crecimiento y aprendizaje óptimos.

Entre los beneficios de la estimulación temprana están los siguientes:

  1. Promueve un crecimiento armónico al integrar aspectos físicos, sensoriales y sociales del desarrollo.
  2. Contribuye a la autonomía y a la conformación de una personalidad flexible con mayor capacidad de adaptación.
  3. Favorece el conocimiento a través de la exploración del medioambiente Promueve la imaginación, la creatividad y el juego.
  4. Proporciona oportunidades para la expresión de la creatividad, la imaginación, la atención, la confianza en sí mismos y la autosuficiencia.

Para estimular, es necesario considerar los siguientes aspectos:

  1. Cada niño(a) tiene su propio ritmo de desarrollo.
  2. Las actividades deben de ser adecuadas a su edad.
  3. Es necesario que se le permita al niño hacer cosas por sí sólo y ofrecerle retos dosificados, de tal manera que obtenga la gratificación de sus propios logros (Yo puedo solito).
  4. Cuando esté contemplando algo, o esté sereno consigo mismo, no interfieras. No lo tienes que entretener todo el tiempo.
  5. Dosifica juguetes. El exceso impide la concentración.
  6. Dosifica los estímulos que brindes a tus hijos. El exceso lo satura y crea frustración.

En cualquier momento y sin importar la edad:

  • Míralo a los ojos, mírate en sus ojos, haz que se mire en los tuyos.
  • Posterga la exposición a la televisión, a la tableta y al celular. Regula el tiempo y vigila la calidad de la información.
  • Dedica un tiempo exclusivo, sin distracciones.
  • Renuncia a tus expectativas. Tu niño es único e irrepetible. Ayúdalo a ser la mejor versión de sí mismo.
  • Para crear un vínculo afectivo debes promover pláticas, cantos y juegos en donde el niño se sienta escuchado y atendido.

Recomendaciones específicas por grupo de edad:

  • Entre su nacimiento y los tres meses de vida, es importante que el bebé sostenga la cabeza por sì solo, cuando está boca abajo e incluso sentado. Asigna un espacio seguro y firme para el bebé, que le permita moverse fácilmente. Coloca cerca del bebé algún juguete llamativo, como una sonaja, para despertar su interés y para que alcance a tomarlo.
  • Entre los tres y los seis meses de vida, el bebé comienza a explorar sensaciones. Haz juegos con seguimiento visual a través de objetos llamativos, que no sean de riesgo para el bebé, con el fin de que los tome y los explore con la boca, desarrollando de esta manera la motricidad fina.
  • La etapa entre los seis y los nueve meses de vida, es muy importante para estimular su movimiento, tanto en las piernas como en las manos. Coloca a tu bebé en un espacio seguro y limpio, aproxima algunos juguetes para llamar su atención y que logre desplazarse para tomarlos y explorarlos.
  • Entre los nueve y los doce meses de vida, el bebé sigue explorando su entorno. Promueve sensaciones táctiles (rugoso, liso, suave, duro, frío, tibio). Mantente a su lado y pregunta, en forma de juego, qué se siente al tocar cada textura.
  • Entre el año y los dieciocho meses de vida, estimula su desarrollo motor fino, como dar palmadas, sacar objetos de una caja, pintar y amasar plastilina.
  • Entre los diecicocho meses de vida y los dos años, estimula su lenguaje con imágenes que contengan figuras con colores llamativos. Menciona el nombre de cada figura.
  • Entre los dos y los tres años de vida (etapa en la que puede desplazarse con facilidad), estimúlalo para que suba y baje escalones (con tu ayuda). Juega con él/ella a hacer saltos con los dos pies y luego con un solo pie.
  • Entre los tres y los cuatro años de vida, estimula su área cognitiva. Coloca recortes de cartulina de distintos colores y ve mencionando con él/ella el nombre de cada color. Agrega nuevos colores que desconozca. También puedes realizar esta actividad con números.